viernes, 12 de septiembre de 2014

Recortes – Empoderamiento africano y algunas ideas más sobre la educación subsahariana, Gabriel Bayemi.



PARTE I. PROBLEMAS

Le temps et venu pour que les Africains de la région subsaharienne prennent en main leur destin face aux réalités du vingt et unième siècle
G.Bayemi,
L'education Formelle: contrainte ou lévier au développement de l'Afrique Subsaharienne


Gabriel Bayemi es uno de los africanos subsaharianos con una condición socioeconómica tal que le ha permitido salir de la región subsahariana de la que procede para trabajar por el desarrollo de la misma fuera de ella. Digo fuera porque es desde ahí desde donde los lazos de dependencia con las fuerzas opresoras del desarrollo real y efectivo, humano y socio-comunitario de la región subsahariana se hacen más tenues, y una/o puede expresarse y ser escuchada o leída/o con mayor libertad. De él, como de tantos otros, no hay nada en español, y apenas algunos comentarios en inglés. Escribe en lengua francesa porque franceses fueron los colonos de la región y francesa es la neocolonización a la que sigue sometida la población subsahariana desde la feliz “descolonización” del siglo XX, algo tan ficticio y asumido como las “democracias” africanas a las que la población europea le gusta nombrar para liberarse de toda responsabilidad sobre su situación actual (“ellos ya son libres, si están mal es porque tienen malos dirigentes...”).

Si escribo esto es porque más aún desde mi vuelta a la Tierra de los Blancos (y de algunas Blancas, pero pocas aún) me chirría la lista de palabras y discursos completos fundamentados en ideas sobre, sin contrastar ni investigar lo que por un lateral y otro de las ideologías se escurre sobre la cuestión subsahariana, centrándose sobre todo en sus límites (a veces lejos del enfoque efectivo y actual de la opresión europea) y nada en sus fortalezas, logros y experiencias emancipatorias oprimidas una y otra vez por los mismos agentes (externos, blancos, corruptos, militarizados...). Y decido recortar palabras de Bayemi porque su obra La educación formal: coactor o impulsor del desarrollo de África Subsahariana (bueno, ésta es la traducción del francés que yo propongo, seguro que a las/os lingüistas se les ocurre algo mejor), impresa en 2011 por la Imprenta de la Universidad de Yaundé (Camerún), llegó a mis manos en esa misma ciudad este año, mitad buscada y mitad de forma azarosa (como tanto de lo que ocurre en África, ma soeur), y desde entonces la siento como pilar informativo, revolucionario y transgresor del sistema educativo impuesto en la región subsahariana y mantenido por las potencias extranjeras (Francia como principal responsable)... y bueno, me veo motivada y hasta en cierto sentido obligada a compartir y difundir en español algunos de los contenidos clave que por aquí se expresan (muchos de los cuales yo misma he podido corroborar con mi experiencia en terreno, y he visto lúcidamente expresados y organizados en la obra citada).


Problemas generales de los sistemas educativos del África Subsahariana

  • Cincuenta años después de la independencia política de la mayoría de los países subsaharianos, el sistema de educación que pervive no está adaptado a la realidad social ni permite un desarrollo efectivo y real de las poblaciones locales de estos países

  • El sistema educativo actual es de herencia neocolonial de tipo occidental, sexista en el acceso a la educación, elitista y discriminatorio económicamente, autoritario, militarizado, responde a intereses externos y no locales, y no permite generar una juventud bien formada preparada para afrontar los retos de supervivencia en la actualidad
  • La metodología no es participativa sino autoritaria, violenta, basada en la imposición de criterios, opresora del pensamiento crítico e independiente y centrada en la memorización de datos (no susceptibles de cuestionamiento) [Apunto: ver en los institutos cómo una clase de más de sesenta alumnas/os de secundaria repiten al unísono la respuesta a la pregunta del profesor una y otra vez (una y otra vez, una y otra vez...), ayuda a comprender el desinterés por el aprendizaje del alumnado robotizado y mecánicamente programado a responder lo que el profesor le exige que responda...]

  • El sistema educativo existente subestima los valores africanos locales, así como sus lenguas [He visto en varias ocasiones cómo las profesoras llamaban salvajes a las niñas/os que hablaban su lengua local], imponiéndose la lengua colonial (francesa en su mayoría, o inglesa/española), considerada como “lengua de la cultura”. [Pero... ¿no superamos esto ya con el latín en el occidente medieval europeo...? Bueno... se conoce que no, por eso de aplicar distintos criterios a los de fuera que a los de dentro de los muros].
  • La educación escolar en vigor en la región subsahariana está en contradicción notoria con las necesidades reales de las poblaciones. No constituye una institución social neutra, sino que representa un aparato ideológico (esto es común a todos los sistemas educativos, el problema principal es que aquí revierte en contra de la propia población de forma agresiva) que permite el mantenimiento del estado de cosas (opresión y explotación francesa del territorio y personas / trabajadoras/es de la región).
  • Los programas de alfabetización propuestos por los dirigentes locales han permitido que un mayor número de alumnado acceda a las instituciones escolares (y este dato ha sido empleado en las estadísticas para cubrir las deficiencias estructurales del sistema), generando una escolarización masiva de jóvenes que no pueden continuar la enseñanza secundaria o superior, y adquieren unas nociones muy básicas de alfabetización que en ningún caso promueven el desarrollo de la inteligencia crítica, lógica o de comprensión/problematización del mundo, sino el mantenimiento del statu quo.
  • Se ha formado a las élites locales (con este modelo educativo neocolonial) que han tomado las riendas del control político, económico y social de sus países tras la proclamación de las independencias en el siglo pasado, manteniendo así los mismos principios de explotación de riquezas y control armado de la población por las élites, con una apariencia distinta (ya no son “blancos” los colonos, son los “negros”, los nuevos blancos, los opresores locales al servicio de las órdenes de Francia y sus aliados).
  • El conolizador se ha ido dejando tras él un sistema de enseñanza que resiste al tiempo: tiene los mismos objetivos que los de las antiguas metrópolis, generando una situación de bloqueo que no responde a las aspiraciones populares del África actual.


    (...) Y sigue...

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Estos problemas de tipo general son sólo una idea previa de la estructura encorsetada en la que el alumnado subsahariano se enfrenta durante toda su vida en calidad de estudiante. Sumando a estos problemas, el carácter corrupto, de abuso de poder, mala gestión de los recursos y violaciones de derechos fundamentales del alumnado ejercidas por algunos de los integrantes de los sistemas educativos de cada país (es decir, la corrupción de las figuras locales que ostentan el poder ejecutor dentro de dicho sistema), nos encontramos con una frustración del desarrollo local que impide que las estructuras dominantes (y opresivas para la mayoría de la población) cambien, ni tan siquiera en mínima escala. 

El control de la población es tal que sólo el alumnado con una situación económica muy privilegiada y con influencias externas puede permitirse el ejercicio crítico de reflexión sobre el malestar local sin ser víctima de la violencia estatal de apoyo occidental (en su mayoría francés), que se ejerce en forma de censura (no publicación de documentos, expulsión de centros de trabajo -en el caso de que la víctima sea docente-, encarcelamiento), amenazas directas o indirectas, violencia sobre su familia o entorno, o violencia sobre su propio cuerpo (palizas, corte de algunos miembros) llegando incluso al asesinato (terrorismo estatal a menudo cubierto de “accidente”, ya que el control mediático local lo tiene el mismo estado o empresas subordinadas a éste).

¿Te parece fuerte leerlo, verdad? Pues imáginate vivirlo. Esto es real y no podemos darle la espalda, está pasando ahora. AHORA.

Seguiremos difundiendo en la próxima entrada los recortes de Bayemi y otras experiencias.

Gracias por leer.

Un abrazo grande.

-Isa-

martes, 12 de agosto de 2014

Acción colectiva

Salida de la escuela rural de Balepipi, oeste de Camerún
Una mamá del África rural subsahariana caminaba cada amanecer (a las cinco, más o menos) con sus herramientas de campo sobre la cabeza. Su cuerpo, reclinado hacia el suelo, me hablaba de sus años de trabajo y su cansancio. Sus pies se veían pedregosos, como si la tierra se hubiera ido instalando entre las grietas de sus dedos hasta formar un solo bloque con su piel. El terroso de sus telas me dejaba sólo imaginar lo que un día fueron en su traje brillantes colores (amarillos y verdes, rojos y naranjas, como lucen en las mujeres jóvenes de la zona). Sus arrugas eran pliegues de fatiga que cubrían toda su negritud. ¡Qué mayor era, por las diosas del Olimpo! Cada mañana salía para volver al anochecer, más pesados los huesos por el cansancio, más pesadas las telas por la tierra pegada...


Un día, me decidí a preguntarle, con ayuda de la traducción de otra mamá más joven que conocía algo de francés, que por qué una mujer tan anciana como ella seguía trabajando en algo tan duro, cuando lo habitual es que las mujeres más jóvenes fueran quienes trabajasen el campo. (Yo pensaba entonces que no tendría descendencia, pero... seguía sin entender por qué trabajaba tan lejos de su casa en terrenos tan grandes...) La mamá anciana, entre una sonrisa desdentada y un par de palmadas con baile (de ésas que dan las mamás de la zona rural), me contestó: si ella no cultivaba el maíz tendrían que hacerlo sus hijas solas, y sería mucho más dura la tarea para ellas. Por eso, mientras ella tuviera un mínimo de fuerza, la sumaría a la de sus hijas para que ellas tuvieran menos trabajo. 


Mi sonrisa y mi admiración terminaron con mis dudas sobre el porqué de que aquella encorvada mamá siguiera caminando con su herramienta cada mañana. Y además, me resolvieron otra duda que ni siquiera me había planteado antes: el de dónde saca la fuerza para seguir empleando su cuerpo en la pesada tarea del campo, ese amor solidario hacia sus hijas, ese esfuerzo por procurar que otras estén mejor...


Y ya veis, que en África una no ve solo cosas hirientes.

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Conozco demasiadas miradas de víctimas
de sistemas opresores vigentes,
miradas de personas y personitas
que sufren cada segundo respirado,

conozco sólo unas pocas, sé,
pero ya son demasiadas para mí.
Admiro su valentía y fuerza,
su trabajo y su impulso por seguir,
su silencio responsable y sus
actos transformadores de sus días.

Y ahora ya,
me siento tan impregnada de
lo más jodido, y de lo más valiente
que se desprende de los mundos
de lxs aplastadxs por la violencia,
que cada vez me cuesta menos
deshacerme de las llantinas acomodadas.

Hay una revolución
dentro de cada una de nosotras/os,
no me es importante que estalle,
sino que de su eclosión nazcan
frutos positivos. Para ti y para el mundo,
el mundo más allá de ti. El nuestro.

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En la elección entre la miseria y la valentía
me quedo con lo valiente, con el coraje,
la fuerza, el ánimo y la superación
vista y sentida
desde las luchas en la Cañada Real
hasta las perdidas en la tierra
de las personas oprimidas,
y en la tierra de las mujeres...

¡Ay, Valentía!
Referentes positivos, una vez más.
Lejos quiero ese
llanto histérico del colono desorientado
que no entiende por qué está triste.

Y me digo
que quien no encuentra su paz
en tiempos de paz
quizás será quien me mate
en tiempos de guerra.

Pero hay mucho campo que cultivar,
y no quiero que mis niñas lo hagan todo.


Salud y solidaridad.
Un abrazo enorme.
-Isa-

miércoles, 23 de julio de 2014

Camino a Getafe...

En la Renfe, camino a Getafe. El vagón semivacío y la puntualidad europea.


Sol y calor afuera, aire de hielo dentro. Trajes planchados y maletines negros.


Voy camino a Getafe, salgo del Metro. Esta ciudad-escenario no puede conmigo, con esta fuerza que llevamos dentro.


 Madrid, 23 Julio.

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Mi amigo está aquí.
Voz inacabada,
acabándose en mis oídos que 
mi cerebro interpreta
como palabras completas.

Mi amigo está aquí,
en la negritud de 
sus hermanos, míos lazos
que fortalecen ese hilillo 
de voz que desde la distancia
nos une.

Mi amigo está aquí,
sentado en estos sillones
de telas limpias
y amplios espacios
(¡cómodos vagones!),

surcando conmigo,
dentro de mis ojos,
esta ciudad roja de
ladrillo ahumado
por la boina de gases
y el ruido del tráfico.

Mi amigo está aquí,
en el miedo duro
del peligro humano,
en la gota gorda
que colma mi vaso;

está en las presiones
constantes del pecho
cuando veo tanto,
cuando veo lo ciego
de este mundo blanco
donde vamos muriendo.

Mi amigo está aquí,
como de este bolígrafo
que escribe un tintero,
inyectando fuerzas
al día que es nuevo,

estallando en ganas
y esculpiendo versos
de cambio de días
y fuerza de sueños.

Mi amigo está aquí,
sentado sin cuerpo
a mi lado, en el metro,
brillando sus ojos,
guiñándome un gesto,

recordándome siempre
que aunque estemos lejos,
la unión como gente,
la unión como pueblo
traspasa fronteras,
lo blanco y lo negro:

traspasa murallas
y se une en los sueños,
y se une en los versos.
Sí. La poesía es un arma
cargada de futuro.
Amigo, te quiero.


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Llego a un punto tal que mis días no vuelven a ser nunca solo míos. Mis días son nuestros. Vivencias que dejan huellas imborrables, y que siento y acaricio, como recuerdo, para avanzar y avanzar, aprender y coger fuerzas renovadas. Cada dificultad es uno de tantos retos. No van a pararnos.

Mucho cariño, que es gratis (de lo poco gratis de esta urbe).

Cuidemos de la gente buena.

-Isa-

martes, 17 de junio de 2014

Alas a la inteligencia

Programa Tardes de Ocio, orfanato de Logpom, Duala
 
¿Cómo alcanzar el máximo desarrollo
encerrado en una jaula de gritos,
cómo expandirse la inteligencia por el aire
anclada por las manos a los cubos?
(Cubos de agua pedregosa y densa
necesarios para superar los días)

¿Cómo desatar la sonrisa de lo culto,
el placer de generar algo creativo,
cómo sentir alegría desde dentro
prisionera de las puertas y los muros?
(Muros de piedra agrisada y firme
que separan esa casa de la vida)
...
Tras la gélida compuerta de tus labios
comprimidas bocanadas de suspiros
se entremezclan con las perlas de tus dientes,
y las tragas, siempre haciendo ningún ruido.

En las piedras sostenidas en tu rostro
hierven mares de tristeza contenida,
lloran miedos de una infancia reprimida,
el deseo de querer ser cualquier otro.
  
Y tus dedos, apiñándose encerrados
entre ellos, que se muestran como puños,
atraviesan a cualquiera que te mire
gritando la desolación de tu futuro.
Y tu rabia.Y la mía.

...

Tu cuerpecito de infancia,
de meses aún contables,
como un volcán que no estalla
me cuenta tantos detalles...

Yo los leo. Mientras trabajas
en los ratitos que para ti he pensado,
mientras te vuelves niño,
y tu sonrisa nace.

Manejando materiales y herramientas
que ignorados hasta entonces existían
compruebo tu genio nuevo,
tu inteligencia crecida.

Liberándose los golpes
en dibujos y grafías,
formas, bailes o colores,
renaciéndote a la vida.
Por primera vez, te veo niño.
Por primera vez, te veo niña.

 ...

Son sólo ratos. Desvaneciéndose
entre la asfixia de los días.
Soy yo marchándome,
tú odiándome, vuelta a la rutina.
Tú, siempre te quedas.

Yo, reinventándome,
rumiando fuerzas de donde puedo,
fortaleciéndome
para crear algo más grande, algo nuevo.
Pero no puedo nunca nunca olvidarte.

Estás presente. Tu miedo frágil,
tu cuerpo enfermo, tu sufrimiento:
silencio espeso que te persigue
en todo momento.
Tú eres mi base.

No te prometo
que en el futuro vuelvas a verme
o que tu vida
pueda cambiarla en algo más digno;

yo no te miento:
las dos sabemos que de lo injusto
bebes muriendo,

que es tu alimento,
que aun de veneno y podrido por dentro
no tienes otra: o eso,
o a los huesos del cementerio.

Mas, sin embargo,
puedo decirte sin temblarme los labios
que aunque me pese el hierro diario,
voy a intentarlo.

Alumna de la Escuela Infantil de Bambi (pueblo de Balessing), zona rural del Oeste de Camerún






La educación es la base, la base que garantiza la existencia de personas más libres y autónomas, más capaces de gestionar sus problemas y más creativas para generar soluciones. La educación es la base, la base que permite ampliar la perspectiva del propio mundo y descubrir su diversidad, la base que permite elegir la forma de desarrollar el propio proyecto de vida. La educación es la base, la base del pensamiento libre, creador, positivo, inteligente y responsable con las otras personas de la comunidad. La educación es la base que posibilita el humor, la risa, la liberación de la esclavitud forzada, la superación de la opresión intelectual (¡y física-política!). La base para generar un cambio de estructura, de valores, de parámetros que estructuran el mundo tal y como está mantenido ahora.

Quiero una educación en valores,
una educación que respete a las personas,
una educación que fomente el desarrollo comunitario
favoreciendo la realización de los individuos.

Quiero el fin de la educación colonialista en África,
quiero escuelas donde la lengua maternal sea una riqueza
y no un pecado,
quiero niñas y niños que al salir de la escuela
sean más libres, y no tengan miedo.

Quiero que toda la potencia y la fuerza
de millones de niñas y niños
pueda explotar en actos creativos
que revolucionen las carroñas asentadas
durante siglos,

y que nunca más lluevan los golpes
sobre las pequeñas espaldas fatigadas,
y que nunca más una estudiante
deba abandonar por obedecer a un hombre,
y que nunca más sea la falta de medios económicos
la que impida a un joven genio deslumbrar al mundo.

Demos a las inteligencias del mundo
las alas que les han sido
enclaustradas.

Y aprovechemos nuestras posibilidades.
Mucho amor, ahora desde lo blanco.
-Isa-

miércoles, 4 de junio de 2014

Vida políglota...

Hablando, simples
humanos que comparten momentos
de bienestar o dolores,
que comparten palabras.
Personas hablando
las lenguas humanas.
Y esa comunicación
que subyace
a todas,
esa comprensión de los códigos
sin grafismo ni fonemas,
esa comunicación táctil
y de miradas.
Ay... Las lenguas.
---

Riendo, aprendiendo
lenguas,
políglotas maneras
de generar
versos de vida.

Sólo los matices
los acepto
al saber las distintas
lenguas.
Matices de significado,
de contenido
pero también de visión
estética del mundo.

Poliglotía, diosa
de la comunicación
humana,
es en tu diferencia
donde reside tu grandeza,
tu plural forma
de comprender e intervenir
en el mundo.


Cuantas más lenguas
conozco, más enredado veo todo,
más la interconexión
de mundos,
más la unión
entre culturas,
más humano veo al humano.

Lengua como herramienta
de adentrarse
en otra tierra,
en algo íntimo
en un yo nuevo,
nunca antes expresado.
Lenguas que se tocan.

¡Que se vayan las puristas
del lenguaje,
que se vayan académicos
parados,
que yo quiero lenguas vivas
en las calles,
lenguas nuevas,
lenguas que en los días
siempre nacen!

Colonos que imponen lenguas,
ya pensamientos,
estructuras de organizar
el entorno,
guías vocales para denominar
los días, los trabajos
los estudios sobre el mundo.
Colonos con sus blancas lenguas.

¡Políglotas momentos,
llegad ya, venid ahora!
Mezcolanza de colores
en las letras,
brillos, mates, aromas
a agua y a tierra
que no pueden encerrarse
en el lenguaje.

..

El martillo sólo tiene sus funciones
limitadas,
otros, con otras funciones,
permiten nuevas hazañas;

así, la lengua es herramienta
para generar la vida,
para construír momentos
de intercambio de lo íntimo,

así,
cuanto más llenes tu caja
de lengüetas y lengüillas
más puertas irás abriendo,
es sencillo:
poliglotía.


En tres días vuelo a ese lado,
¡¡hasta pronto!!

Os quiero y os deseo lo mejor,
-Isa-

domingo, 25 de mayo de 2014

Hay que seguir

I

Apareces,
como un vendaval, con frescura,
inundando todo con tu presencia
seria y firme;

renuevas el aire,
oxigenando vidas de latigazos
y frustraciones,
dando ejemplo con tu trabajo.

Permaneces,
observando cada gesto interesado
y mezquino de tu entorno,
callas mucho y hablas justo;

sufres sola/o,
y por dentro llueven truenos
que reflejas en tus ojos:
yo lo veo. No estás solo/a.

---

II

Resiste, porque si tú resistes a mí me das fuerzas,
porque con tu rutina generas conciencia,
resiste, siempre, porque nosotras/os sabemos
que sí merece la pena.

No desesperes en el camino frustrante del día a día,
sigue, a por ello, porque tu lucha tiene sentido,
tu lucha es mía.

Ya te lo dije, hoy lo repito: ante la duda, persevera,
porque eres grande en gestos pequeños,
porque es tu esfuerzo lo que hoy crea
alimento nuevo para nuevos sueños.

Estamos cerca.

---

III

No tengas miedo.
No hay quien destruya lo que sabemos:
el buen trabajo, el nacer de cero,
que en cada golpe, siempre aprendemos.

Cuando tus manos
sean fuentes blandas de agua de nervios
y tus rodillas bailen deprisa, bailen de miedo,
cierra los ojos,

siente la fuerza que llevas dentro,
siente mi hombro cerca del tuyo,
porque, aunque viejos/as sean nuestros cuerpos
no estamos muertos.

Lo que tú ahora estás sintiendo
muchas personas, en otros tiempos,
ya lo sintieron, y con su ejemplo nos demostraron
que sí podemos,

que aunque nos duela y desesperemos,
son sólo eso: duros momentos,
que superando días de duelo
vamos creciendo.

Y lo alcanzaremos.

---

IV

Es tu cara
un libro negro donde puedo leer
injustos momentos que te han hecho llagas,
pero aún resplandece;

es tu mirada
un lanzallamas retenido en su base
mezclado con tinta de dolor permanente,
y un sol marchitándose;

son tus palabras
verdades hirientes para gentes corruptas,
inicios violentos de medidas injustas,
son tempestades

necesarias ahora en esta calma inventada,
que reprime el latido de la vida que nace,
que reprime tus ojos, que reprime tu cara:
tus palabras son siempre para mí necesarias.

Nunca las calles.

---

O la fuerza o la decadencia. Sólo decido cambiar mi mirada para soportar sin llanto la realidad que desangra, y me centro en la fuerza, transformando mis odios en acciones concretas, escuchando a la vida que exige respuestas: respuestas de lucha, nunca más ya respuestas de queja.
He descubierto el engaño triste de la vida agónica, en la cual nos sentamos a repetir los males globales, los males repetidos, los males y los muertos/as. He descubierto la verdad de las gentes que construyen mundo, la intrahistoria cansada pero que nunca abandona, las vidas entregadas a combatir los abusos. Y ahí están las mías, ahí están los míos. Yo ya no quiero sino centrarme en ellas/os, centrarme en las vidas de miradas de fuego que no mira nadie, pero que con su calor hacen del transcurrir de los días algo menos plomizo, algo más bueno.

Y no os engañéis,
sólo depende de nosotras/os elegir con qué/quién quedarse.
O las referencias positivas, o la decadencia.

Mucho ánimo, familia.
Un poquito de paciencia,
que en dos semanas llego,
y necesito mi tiempo.

Os quiero.
Gracias.
-Isa-

lunes, 5 de mayo de 2014

Por la ilusión oprimida

Los días pasan... vivimos.
Pasan los cielos estrellados y los soles nublados que dejan gotas en las grandes y verdes hojas de los campos que veo crecer cada mañana. ¿Cuánta vida es necesaria para que nos demos cuenta? ¿Cuánto más?

I

Desabrochando miedos,
quitando prejuicios sobre los 'debe ser'
y mirando a los ojos rojizos del atardecer salvaje...
ahí me encuentro, aquí.

Liberando la rabia
en un grito berreante
que el viento difumina entre los ruidos
del mercado. Aquí.

Huele a tierra removida,
a huellas haciéndose paso:
soy yo naciendo
por primera vez a un mundo nuevo.

Ya no me importa la rima,
ahora no. Ni el número exacto.
La sílaba es sólo
una parte, no es palabra completa.
(¡Para llegar a ser palabra...!)

Desarrollando el talento
y bombeando todo el cuerpo.
Ya no, no es necesario ahora.
Se ha desvanecido el miedo.

Músicas del mundo,
verdes y marrones, cielos.
Nubes espesantes, lluvias.
Baile de pantalón rajado.
Para luego, silencio.

No me importa, ya no,
ahora estoy fuera del cuento,
como una escritora atenta,
generando pensamiento
en actos, en días que vivo.

Y es siempre lo mismo,
en distintas formas:
vida, momentos, sueños,
ganas de pasar viviendo
el menor dolor posible
y el máximo bienestar.

Comprendo, mientras vivo,
comprendo intentándolo.
Comprendo, entiendo poco
pero poco a poco crezco.
Estoy ahora aquí, sintiendo.



A las ilusiones quemadas

Tres años de vida. El marrón de la tierra colorea el otro más oscuro de su piel, como tiza acartonada. Balanceo nervioso de piernas sobre la sillita de madera. Ojos clavados en la maestra, lanzados como buscando agarrarse a lo nuevo por aprender. Palmaditas de emoción y alguna risotada con sus iguales-pero-nunca-iguales. Deseo de aprender, cosquilleo ilusionado. Y de repente: ¡PUUUUUUUM! Bofetada de realidad latigante. Deseo frustrado. Llanto ardiente desde dentro y ahí encerrado. No puede salir, está obligado a reprimirse.

Hija de los pobres. Escritura en el cuaderno desgastado de cuadrados pequeñitos y tapas de aire. El viejo zapato como hoja afilada quema, doblado bajo el talón agrietado. Duele, pero no hay tiempo para esas pequeñas quejas. ¡ZAS! Vuela el cuaderno por el aire de barro arrastrando enganchada la esperanza de poder continuar estudiando. La herramienta de madera y hierro cuelga de su hombro, hundiendo con los años los hombros y la vida. El campo es la opción forzada.

Pueblos arrasados por la pobreza impuesta. Pueblos son personas. Pueblos son miradas, ilusión de inquieta infancia arrancada con violencia. Viola, viola vidas la violencia. Y tú, ahí. Y yo, aquí. Haciendo qué, haciendo mundo.

II

No hablo de mí, hablo del mundo,
de ese mundo del que no se habla
entre los que decimos que sabemos
del mundo. Y no sabemos nada.

Esas tantas vidas,
tantas niñas y niños,
juventud, latir de la tierra,
madurez de mujeres y hombres
buenos, buenos y buenas,
buenas y pobres.

Esos tantos latires pausados,
precipitados a la rutina
del trabajo y la pesantez
de los días,
vida de llagas.

Vidas de sabios momentos,
de represión contenida.
Y luego, tantas otras vidas insípidas,
vacías de pesos,
llenas de mentiras.


Yo no lo sé... no tengo la respuesta.
Sólo consytruyo y deconstruyo cada rato,
sintiendo una calma y una fuerza que me abre nuevios frentes,
como queriendo mirar más, no conformarme.
Mi inteligencia crece, y a veces se difumina en las acciones cotidianas en las que me pierdo. Siento muchas cosas, como viviendo en dos planos diferenciados. Como sabiendo de los dos mundos que son muchos mundos. Mucha muchedad, ya...

No sabemos casi nada,
pero podemos aprenderlo casi todo.
Y en ese campo jugamos,
digo... vivimos.

Y no puedes contar a veces
más que con tu propia fuerza,
contigo. Por eso el amor propio crece.

A cinco semanas de volar hacia allí.
Esto es muy duro. Suerte que formáis parte de mi vida.
Y... sí, una cosa: estoy harta de los acosadores.
Pero lo llevo con dignidad. (Creo)

Os quiero, familia.
Estoy bien, estad tranquilas/os.
Gracias por todo

-Isa-